|
||||
| Afganistán, el mismo hoyo en que se hundió la URSS |
| Artículos de Andrés Abreu |
|
Los norteamericanos apenas comienzan a darse cuenta de la pesadilla que representaron para los Estados Unidos y el mundo los funestos 8 años de la administración republicana del George W.Bush. El primer síntoma de ese despertar fue la elección de Barack Obama como presidente. Esta elección es un termómetro con el que fácilmente se puede medir el grado de decepción de los votantes con respecto a la política tradicional. Elegir a un afro americano de segundo nombre Hussein en un país donde el racismo se respira en las aceras, fue un grado superlativo de castigo al estereotipo político americano. Después de 4 mil soldados norteamericanos muertos en Irak y de cerca de 900 en Afganistán todos, desde el presidente hasta el más simple ciudadano, se preguntan ¿Cómo saldremos de esto? Algunos “analistas” políticos norteamericanos y algunos documentales del History Channel así como otras producciones cinematográficas, han sugerido que el desplome de la Unión Soviética al principio de los 90s fue un cinturón de campeón que se ganó Estados Unidos en su “lucha contra el comunismo”, y que el ring de la última pelea entre los grandes púgiles fue Afganistán. Eso cierto, pero solo en una parte: Afganistán. La Unión Soviética venía enfrentando problemas económicos desde principio de los años 80s cuando la producción agrícola, la industria de la siderúrgica y la petrolera, comenzaron a descender mientras el régimen se ocupaba en hacer enormes gastos militares sin darse cuenta de que esa crisis crecería hasta convertirse en un cáncer incurable. La invasión a Afganistán llevada a cabo en 1979 representó un gasto enorme para la URSS y un Warterloo donde el imperio daría sus primeras señales de desvanecimiento. Estados Unidos comenzó a apoyar los grupos de resistencia afganos conocidos como Muyajadines (Mujahideen). Esa situación y la carrera armamentista con Estados Unidos hizo que la URSS aumentara a un 27 por ciento de su PIB el gasto militar. La administración de Ronald Reagan proveyó de misiles de manos, dinero y otras armas a los guerreros afganos que luego terminarían siendo los Talibanes. George Bush (padre) llegó hasta la frontera de Pakistán con Afganistán para entregar una primera partida de 14 millones de dólares a los rebeldes. La Unión Soviética agobiada por una crisis de producción de alimentos que vino como consecuencia del descuido de la producción, se vio obligada a salir de Afganistán con una gran herida económica. Históricamente se dice que Afganistán fue para la Unión Soviética lo mismo que Vietnam para los Estados Unidos. La única diferencia fue que cuando se produjo la retirada americana de Vietnam, Estados Unidos no estaba en crisis como lo estaba la URSS cuando se retiró de Afganistán. Ahora, a 18 años de la caída de la URSS, es Estados Unidos quien se encuentra invadiendo a Afganistán peleando contra los mismos muyajadines (ahora convertidos en Taliban ) que apoyó para derrocar a la URSS, y en medio de una difícil situación financiera caracterizada por un déficit fiscal histórico. |





