Bienvenido a EL Vocero Hispano
Viernes, 23 de Septiembre de 2011 09:25    PDF Imprimir E-mail
El 224 aniversario de la Constitución
Artículos de Ramón Peralta

Por Ramón Peralta

Este mes se celebra el 224 aniversario de la proclamación de la Constitución de los Estados Unidos. La ocasión es propicia para dar un vistazo a ese importante documento a la luz de los presentes acontecimientos políticos y cuando grupos políticos establecidos cuestionan la existencia del gobierno, que esa misma Constitución estableció para regir la nación.

La Constitución constituye el conjunto de principios que los fundadores de la nación establecieron como guía fundamental de gobierno. La primacía de esos principios ante todo, es la colectividad y no el individuo, como tradicionalmente ha querido interpretar un grupo. El Preámbulo de la Constitución es bastante claro en este sentido, cuando dice: “Nosotros el Pueblo de los Estados Unidos, en orden de formar una más perfecta Unión, establecer justicia, asegurar la tranquilidad doméstica, promover bienestar general, y asegurar las bendiciones de la libertad para nosotros y nuestra posteridad, se ordena y establece esta Constitución de los Estados Unidos de América.”
La frase inicial, “Nosotros el Pueblo de los Estados Unidos…” es contundente para despejar cualquier duda de que la primacía del documento es la colectividad, es decir, el pueblo, y no el individuo. Como se ve, el lenguaje de la Constitución es plural y no singular: no dice Yo, ni Tú, sino Nosotros. No fue un capricho de los constituyentes la escogencia de esa palabra, sino que fue expresión del profundo sentido de colectividad que movía la acción de los fundadores originarios. El individuo, el yo, toma sentido en la medida en que se convierte en parte de ese Nosotros, que no es otra cosa que el pueblo.
Después de establecer esos criterios básicos, los constituyentes pasaron a establecer los principios que guiarían la composición del gobierno. Tres ramas de gobiernos tendrían la responsabilidad de regir la nación: el Ejecutivo y su gabinete; El Legislativo, con su congreso; y el Judicial, con la Suprema Corte. Las funciones de esos tres poderes están relacionadas unas a las otras, de tal manera que uno puede regir sin los otros. En ese sentido, es un sistema colegiado de gobernar. Hasta aquí también dejaron atrás la individualidad.
La función de cada rama de gobierno fue establecida claramente, hasta tal punto que no dejaron dudas de qué tenía que hacer cada una.
Luego vinieron las enmiendas, que suman 27. Las enmiendas, casi en su mayoría, vinieron a adecuar la Constitución a momentos específicos, sobre todo en lo que concierne a los derechos del ciudadano o el individuo. Estos derechos están en conjunción con el ejercicio de gobernar, de manera que no se puede aislar una cosa de la otra. Los derechos del individuo tienen sentido en la manera que armonizan con los requisitos que establece la sociedad. Los derechos del individuo no están por encima de los que dan sentido a la sociedad misma. En otras palabras, los derechos del individuo no pueden suplantar a la sociedad como tal.
A pesar de que eso está claramente delimitado, es decir, los derechos del individuo y de la sociedad, no son pocas las veces, en el proceso histórico norteamericano, que la delimitación de uno y otro ha sido motivo de agrias luchas políticas. Sin embargo, los principios de gobierno establecidos por la Constitución no han sucumbido a esas luchas, dándole institucionalidad al proceso de gobernar, lo que ha hecho a esta nación un ejemplo de estabilidad democrática.
Históricamente, el norteamericano ha sido fiel al sistema de gobierno dado por su Constitución. A pesar de eso, hoy en el 224 aniversario de ese gran documento, aparecen grupos, que quieren desmantelar la función de árbitro social que la Constitución atribuye al gobierno. Estos son los que  enarbolan, en nombre de un rancio individualismo, que el gobierno más que nada, es un estorbo en la sociedad. Buscan así que los mecanismos de control obedezcan a los intereses del individuo como en los tiempos del viejo mercantilismo, cuya máxima de proceder era “Laissez faire, laissez passer” “Dejar hacer, dejar pasar”.
Como resultado de ese actuar, hoy nos encontramos en un callejón sin salida y en un tranque en el proceso de gobernar, completamente de espalda a los principios establecidos por la Constitución, que establece la interrelación de las instancias de gobierno en el proceso de gobernar.
El carnibalismo político, como consecuencia de la rigidez en las posiciones de un grupo, ha sumido a la nación en el estancamiento. La grave crisis económica que atraviesa el país, requiere una alta dosis flexibilidad en los gobernantes y un alto sentido de responsabilidad para cumplir los deberes constitucionales que le atribuye la misma Constitución que han jurado cumplir. No creo que  los políticos de hoy, estén haciendo honor a los principios de ese gran documento, cuyo 224 aniversario celebramos. 


 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Your are currently browsing this site with Internet Explorer 6 (IE6).

Your current web browser must be updated to version 7 of Internet Explorer (IE7) to take advantage of all of template's capabilities.

Why should I upgrade to Internet Explorer 7? Microsoft has redesigned Internet Explorer from the ground up, with better security, new capabilities, and a whole new interface. Many changes resulted from the feedback of millions of users who tested prerelease versions of the new browser. The most compelling reason to upgrade is the improved security. The Internet of today is not the Internet of five years ago. There are dangers that simply didn't exist back in 2001, when Internet Explorer 6 was released to the world. Internet Explorer 7 makes surfing the web fundamentally safer by offering greater protection against viruses, spyware, and other online risks.

Get free downloads for Internet Explorer 7, including recommended updates as they become available. To download Internet Explorer 7 in the language of your choice, please visit the Internet Explorer 7 worldwide page.