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WASHINGTON (AP) — Los multimillonarios y las compañías que entregan grandes sumas de dinero a comités políticos que apoyan a Mitt Romney, Rick Santorum, Newt Gingrich y Barack Obama tienen que resolver asuntos importantes con el próximo presidente. Algunos encaran problemas con el gobierno. Otros promueven leyes o regulaciones nuevas que beneficiarían a sus intereses en energía, minería y altas finanzas.
La Associated Press revisó reportes financieros, solicitudes en materia reguladora, documentos legales, declaraciones públicas y más para identificar favores que podrían buscar a cambio de sus contribuciones —de 100.000 dólares o más— los principales donantes en la campaña presidencial. En algunos casos, esos donantes han dado un millón de dólares o más para ayudar a los adversarios de Obama o al presidente. Es casi imposible una revisión exhaustiva de sus motivos ya que reglas nuevas que regulan tales contribuciones permiten a los donantes permanecer anónimos si canalizan el dinero a través de sociedades corporativas u otros mecanismos que pueden frustrar la investigación. Todas las oficinas de campaña dijeron que no cambian favores políticos por dinero para las elecciones. Entre los descubrimientos de la AP se encuentran: — Una compañía del sector energético dirigida por William Koch, quien donó un millón de dólares al comité político a favor de Romney, pagó dinero para cabildear en el Congreso sobre cuestiones de minería y seguridad y también en torno a una propuesta de canje de tierras con el gobierno nacional, que agrandaría la hacienda del donador en Colorado. — La compañía de casinos operada por Sheldon Adelson, el multimillonario cuya familia ha dado 11 millones de dólares al comité político de Gingrich, ha admitido que está bajo investigación judicial federal por la Comisión de Valores y el Departamento de Justicia por posibles violaciones a la Ley de Prácticas Internacionales Corruptas. La compañía niega haber actuado mal y dice que la investigación surge de una acusación de un empleado resentido. La familia de Adelson ha proporcionado casi todo el dinero que ha recibido hasta ahora el grupo partidario de Gingrich. — Un fondo de inversión libre operado por el inversionista de Nueva York Paul Singer, quien dio al grupo partidario de Romney un millón de dólares, ha presionado por leyes federales que darían respaldo oficial a los esfuerzos legales de la compañía para obtener ganancias de la deuda de naciones en apuros y del Tercer Mundo. — El productor de carbón mineral de Pensilvania Consol Energy Inc., el cual donó 150.000 dólares al comité político de Romney, pagó el año pasado una multa de 5,5 millones de dólares por violaciones a la Ley de Agua Limpia en seis de sus minas. Está cabildeando para prohibir que el gobierno federal regule las emisiones de gas de efecto invernadero. Semanas después de que la compañía dio dinero para apoyar a Romney, quien previamente había estado de acuerdo en que los humanos están contribuyendo al cambio climático, el aspirante a la candidatura presidencial del Partido Republicano pareció renunciar a esa postura y dijo que se opondría a gastar cantidades grandes de dinero federal para reducir las emisiones de dióxido de carbono, como las de las plantas de carbón mineral. Las enormes contribuciones monetarias han fluido a la campaña presidencial a través de los llamados súper PACs, los cuales pueden apoyar a un candidato específico pero no pueden, conforme a la ley, coordinar su gasto con la oficina de campaña de un candidato u aspirante a candidato. Los comités políticos, aprobados por la Corte Suprema en el 2010 cuando eliminó las restricciones a los aportes de corporaciones y sindicatos a las campañas, ya han demostrado su valor estratégico para los candidatos. El grupo partidario de Romney, Restore Our Future (Restaurar nuestro futuro), gastó 8,8 millones de dólares en anuncios tan solo en Florida —más que la propia oficina de campaña de Romney— y ya ha reservado anuncios por televisión en Arizona, Michigan y Minnesota. Andrea Saul, una vocera de la campaña de Romney, descartó cualquier sugerencia de que los donantes acaudalados están motivados por sus intereses privados para financiar las operaciones del comité. "En gran medida los estadounidenses que apoyan a Mitt Romney lo hacen porque él puede revertir el empeoramiento de la economía bajo Obama y ponerlos a trabajar de nuevo", agregó. Hasta ahora el presidente Obama tiene menos grandes donantes. Puede encauzar los recursos del Comité Nacional Demócrata, y es típicamente más fácil para el mandatario en funciones recaudar dinero al acercarse la elección de noviembre. Grupos defensores del interés público han advertido desde la determinación de la Corte Suprema que los individuos acaudalados, corporaciones, sindicatos y otros intereses buscarían favores a cambio de contribuciones ilimitadas para campañas. "El tamaño de estas contribuciones es muy grande y los candidatos naturalmente estarán agradecidos a estas organizaciones y sus donantes", dijo Sheila Krumholz, directora ejecutiva del grupo no partidista Centro por Políticas Pertinentes en Washington. "Y con mayor apoyo, viene mayor gratitud", añadió.
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