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Los Escritores de la Asociación de Béisbol de América (BBWAA por sus siglas en inglés) tendrán una dura prueba de fuego el próximo año que incluirá a grandes pesos pesados del béisbol, entre ellos Barry Bonds, Roger Clemens y Sammy Sosa, en las papeletas para la introducción al Salón de la Fama, de Cooperstown.
La votación promete un volumen muy alto de polémica, a pesar de que estas tres figuras han sido ligados a la famosa “Era de los Esteroides”. De una forma u otra, sus extraordinarios registros estadísticos acumulados en su paso por los diferentes diamantes de las Grandes Ligas, no tienen ningún tipo de desperdicios. Por el peso de sus números y proezas alcanzadas en el terreno, deberían ser exaltados sin sobresaltos. Sin embargo, a propósitos de los cronistas, tanto Bonds, Clemens y Sosa, son tres rostros visibles de la famosa llamada “Era de los Esteroides” y según las expectativas de los expertos, es que estos no recibirán suficientes apoyo. A mi juicio estas tres luminarias del béisbol reúnen méritos suficientes para estampar su nombre en el “Nicho de los Inmortales”, enclavado la pequeña ciudad neoyorquina de Cooperstown. Aunque, los registros estadísticos no son el único requisito para ingresar al recinto sagrado de béisbol, existe una cláusula que trata sobre la “integridad y carácter” que le puede cerrar las puertas a muchos nombres de peso. Muchos peloteros estrellas cuyos nombres ha estado conectados con el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, tendrán enfrentar cambios en los parámetros de los cronistas. Y, a modo de ejemplo, está lo que ocurrió en la reciente votación en donde los jugadores latinos Rafael Palmeiro y Juan González junto al norteamericano MarkMcGwire, recibieron bola negra. Estos tres astros no fueron favorecidos con el voto y mantienen su firme desprestigio para ingresar al Salón de Fama, de Cooperstown. Sólo Barry Larkin, de los Rojos de Cincinnati, en su tercer intento recibió el favor en la votación tras ser seleccionado por los cronistas. El torpedero fue mencionado por el 86% de los votantes. Los periodistas volvieron a marginar a Palmeiro, que obtuvo un 12%, González que recibió un 4%, y al toletero McGwire, en su sexto intento le dieron un 19%.. Lo que significa, para los cronistas que sus hojas de servicios no se contabilizan, porque la ley del dopaje ha permitido mancharlo para siempre del béisbol. El cubano Palmeiro, es uno de los cuatro peloteros con 500 jonrones y 3 mil hits junto a los inmortales Eddie Murray, Hank Aaron y Willie Mays. McGwire, décimo en la lista histórica en bambinazos con 583 y el boricua González, uno de los mejores bateadores de su generación conectó 434 cuadrangulares y ganó dos premios MVP.
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