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CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Diez mineros permanecían atrapados el jueves en una mina de carbón en el norte de México mientras varios cientos de efectivos de diferentes fuerzas de seguridad intensificaban las labores en el lugar para rescatarlos.

Los mineros quedaron atrapados en una mina del municipio de Sabinas, en el estado norteño de Coahuila, que se derrumbó la tarde del miércoles cuando los hombres se toparon con un área contigua llena de agua que al venirse abajo provocó una inundación.

Durante la conferencia presidencial matutina la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, informó que cinco mineros lograron escapar y fueron llevados a un centro de salud tras presentar lesiones. Tres aún permanecen hospitalizados.

El subsecretario de la Secretaría de la Defensa Nacional, general Agustín Rádiala Suástegui, explicó que los mineros se encuentran atrapados entre dos pozos de carbón que están a 60 metros de profundidad, los cuales están inundados con 34 metros de agua.

Como parte de las labores de rescate las fuerzas de seguridad están realizando trabajos de desagüe y bombeo de los pozos.

En las próximas horas se espera el arribo al lugar de una aeronave de la Guardia Nacional con seis buzos de las fuerzas especiales que se espera que puedan ingresar a los pozos cuando se den “las condiciones favorables” para rescatar a los mineros, informó el oficial.

Unos 269 agentes de las fuerzas militares y otros cuerpos de seguridad participan las labores de rescate.

La mina inició operaciones en enero de este año y, según el gobierno local, no hay antecedentes de denuncias por algún tipo de anomalía.

Entre junio y julio del año pasado se registraron derrumbes en dos minas de Coahuila en los que perecieron nueve mineros.

El peor accidente minero en la historia reciente de México también ocurrió en ese estado, la madrugada del 19 de febrero de 2006. Hubo una explosión en la mina Pasta de Conchos cuando 73 mineros estaban de turno. Ocho fueron rescatados con golpes y quemaduras graves y los demás murieron. Sólo se recuperaron los cadáveres de dos de ellos.

Hace dos años el actual gobierno se comprometió a rescatar los cuerpos de los mineros sepultados, un trabajo de gran complejidad técnica y alto costo que todavía no ha comenzado.

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Unos 225 migrantes, en su mayoría centroamericanos, fueron localizados en una bodega de un municipio cercano a la Ciudad de México, en un momento en que las fuerzas de seguridad han reforzado la vigilancia para contener la migración ilegal.

El hallazgo fue efectuado el sábado a medianoche por elementos de la policía del Estado de México en una bodega del municipio de Jilotepec, a unos 90 kilómetros al norte de la capital mexicana, indicó el Instituto Nacional de Migración en un comunicado.

En la operación participaron agentes del INM y elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional.

Los migrantes, entre los que había adultos y menores de edad, permanecían hacinados en la bodega a la espera de ser trasladados por contrabandistas hacia el norte del país, precisó el INM. En la operación fueron detenidos dos mexicanos, que fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado de México, y se aseguraron tres unidades de transporte.

Dentro del grupo de migrantes había 194 guatemaltecos, 14 hondureños, nueve nicaragüenses, cinco cubanos y tres salvadoreños.

La localización del grupo se da escasos días después de que el secretario de Defensa, el general Luis Cresencio Sandoval, anunció un incremento en el despliegue de militares y fuerzas estatales con el fin de aumentar los puestos de revisión en los diferentes estados, sobre todo en el istmo de Tehuantepec, en el sur de país.

La semana pasada Sandoval dijo que el 21 de junio se dio la instrucción de que se incrementara el control, pero no explicó las motivaciones de la medida. Esta fue impementada después de la Cumbre de las Américas celebrada en Estados Unidos en junio, y poco antes de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a la Casa Blanca en julio, dos eventos en los que el tema migratorio fue prioritario.

Desde que se concretó la orden, agregó el jefe militar, México ha incrementado en 79% la detención de migrantes al bloquear el paso a 36.400 de ellos, 16.000 más que en los 30 días previos. Organizaciones de ayuda humanitaria han cuestionado la política de contención de migrantes adoptada por México a instancias de Estados Unidos, y han advertido que esas acciones representan un riesgo para muchos migrantes que son víctimas de abusos.

En los últimos meses las autoridades fronterizas estadounidenses han bloqueado el paso a migrantes en la frontera con México con más frecuencia que en cualquier otro momento en al menos dos décadas. En mayo fueron detenidas casi 240.000 personas, un tercio más que hace un año.

SAN SALVADOR (AP) — El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador confirmó el martes que dos ciudadanos de este país murieron durante un tiroteo en un centro comercial en la ciudad estadounidense de Greenwood, Indiana.

“El gobierno de El Salvador expresa su condena por el tiroteo”, dijo un comunicado de prensa de la cancillería salvadoreña, que identifica a las víctimas como Pedro Pineda, de 56 años, y su esposa Rosa Miriam Rivera de Pineda, de 37. Ambos eran originarios de Ahuachapán.

La pareja, que trabajaba en la construcción, tenía quince años de residir en Estados Unidos.

La cancillería informó que representantes del gobierno salvadoreño están dando seguimiento a lo sucedido y añadió que ya han establecido contacto con las autoridades locales para conocer si hay más víctimas salvadoreñas.

Tres personas murieron y dos más resultaron heridas después de que un hombre con un fusil comenzó a disparar dentro del Centro Comercial Greenwood Park la tarde del domingo. Un civil armado mató a disparos al agresor, dijo la policía.

Dos hombres fueron encausados el miércoles en el caso de un tractocamión en el que se hallaron 53 migrantes muertos o agonizantes en San Antonio, informaron las autoridades.

Un jurado investigador federal en San Antonio presentó cargos de transportar y de asociación delictuosa para transportar ilegalmente a migrantes con resultado en la muerte; y de transportar y de asociación delictuosa para transportar ilegalmente a migrantes con resultado en lesiones graves, contra Homero Zamorano Jr., de 46 años, y Christian Martinez, de 28, ambos de Pasadena, Texas.

Los dos acusados permanecen bajo custodia federal sin derecho a fianza hasta que se lleve a cabo el juicio. El abogado de Martinez, David Shearer, se negó a comentar sobre las imputaciones. El abogado de Zamorano no respondió a una solicitud de comentarios.

Si se les declara culpables por los cargos relacionados con la muerte de los migrantes podrían ser condenados a cadena perpetua, pero la procuraduría podría autorizarle a los fiscales solicitar la pena de muerte. Los cargos por lesión grave conllevan sentencias de hasta 20 años de prisión.

Se trata de la peor tragedia en cuanto a número de muertes de migrantes traficados a través de la frontera con México. El camión llevaba a 73 personas, y entre los fallecidos había 27 mexicanos, 14 hondureños, siete guatemaltecos y dos salvadoreños, dijo Francisco Garduño, director del Instituto Nacional de Migración de México.

Entre los fallecidos en el camión había migrantes originarios de los estados mexicanos de Guanajuato, Veracruz, Oaxaca, México, Zacatecas, Querétaro y Ciudad de México.

El incidente ocurrió en un remoto camino rural de San Antonio el 27 de junio. Los policías que llegaron al lugar detuvieron a Zamorano después de descubrirlo ocultándose en unos matorrales cercanos, según un comunicado de la fiscalía federal. Un inspección del celular de Zamorano reveló llamadas con Martinez sobre la operación de contrabando de personas.

Videos de cámaras de seguridad en un punto de revisión de la Patrulla Fronteriza revelaron que los rasgos del conductor coincidían con la descripción de Zamorano, según la acusación formal. Uno de los sobrevivientes, una guatemalteca de 20 años, dijo a The Associated Press que los traficantes habían cubierto el piso del remolque con lo que creía era caldo de pollo en polvo, aparentemente con la finalidad de despistar a los perros en el punto de revisión.

Grandes cifras de migrantes han estado llegando a Estados Unidos a últimas fechas, muchos de ellos corriendo los riesgos de atravesar peligrosos ríos y canales, y abrasadores paisajes desérticos. Durante mayo hubo 240.000 detenciones de migrantes, un tercio más que hace un año.

En 2017, 10 personas murieron después de quedar atrapadas dentro del remolque de un camión estacionado en un Walmart de San Antonio. En 2003 se descubrieron los cuerpos de 19 migrantes dentro de un camión en el sureste de la ciudad.

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Cuando Rafael Caro Quintero, que fuera un capo mexicano de la droga en la década de 1980, fue detenido en México esta semana, la noticia reavivó viejos y terribles recuerdos para Lannie Walker, hija del escritor estadounidense John Clay Walker.

Aunque Caro Quintero sólo fue condenado en México por el asesinato del agente de la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) Enrique “Kiki” Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar en 1985, su banda supuestamente asesinó hasta a seis ciudadanos estadounidenses en la ciudad mexicana de Guadalajara en la misma época.

Uno de ellos era John Clay Walker, un escritor que entonces tenía 36 años y se había mudado a Guadalajara para terminar un libro.

“Nos alegramos mucho de oír que (Caro Quintero) había sido capturado, y también reabrió un gran trauma para nosotras”, dijo Lannie Walker. “Mi hermana y yo hemos perdido casi 40 años sin nuestro padre, no hay nada que pueda compensar eso”.

El escritor estadounidense y su amigo Alberto Radelat, estudiante de dentista de Fort Worth, Texas, habían entrado en un exclusivo restaurante de marisco en Guadalajara para celebrar el regreso previsto de Walker a Estados Unidos.

No esperaban que Caro Quintero y sus colaboradores estuvieran celebrando una fiesta privada en una habitación en la parte trasera del restaurante.

“Nuestro padre era un ciudadano estadounidense sin implicación en la guerra de la droga entre México y Estados Unidos, era un transeúnte inocente que sin saberlo se vio atrapado en el fuego de un peligroso cártel de la droga”, dijo Lannie Walker. “Comenzaron a interrogar a mi padre y a Al, preguntándoles qué sabían de los agentes antidroga en México, qué sabían de la investigación. Mi padre no sabía nada, era un escritor inocente. Le torturaron con un picahielos durante una hora”.

Mike Vigil, exdirector de operaciones internacionales de la DEA, dijo que “Caro Quintero era uno de esos individuos que como ahora tenía poder, tenía riqueza, cruzó la línea muchas veces en cuanto a la gente a la que mató”.

Sobre lo ocurrido en el restaurante, Vigil dijo que “miraron y vieron a los dos estadounidenses e inmediatamente su paranoia les hizo pensar que eran agentes de la DEA. Le llevaron a la parte trasera y lo mataron a puñaladas”.

Los cuerpos de Radelat y Walker aparecieron envueltos en una alfombra en junio de 1985, casi cinco meses después de su desaparición.

En diciembre de 1984, dos jóvenes parejas estadounidenses iban puerta a puerta en Guadalajara en un intento de expandir su fe como Testigos de Jehová. Los cuatro fueron secuestrados y nunca se les volvió a ver.

Dos policías estatales dijeron más tarde que habían ayudado a secuestrar y asesinar a las parejas por orden de Caro Quintero y otro capo, Ernesto Fonseca Carrillo. Al parecer habían llamado a la puerta de Fonseca Carrillo sin saberlo cuando trataban de evangelizar.

Vigil, que estaba en México y trabajó en el caso de Camarena en esa época, explicó por qué la investigación se centró en el asesinato del agente de la DEA.

“Creo que la DEA se concentró en el caso de Kiki Camarena y después en los cargos de tráfico de drogas. No creo que la DEA, no es que no estuvieran interesados en los otros asesinatos, pero probablemente habría entrado quizá en la jurisdicción de otra agencia”.

“Una de las cosas en las que nos centramos mucho fue en llevar a estas personas ante la justicia, simplemente porque la DEA está comprometida con que si uno de nuestros agentes es asesinado, perseguiremos a esa gente hasta el fin del mundo, y no repararemos en gastos o en cualquier actividad que tengamos que hacer para conseguirlo”, dijo.

Lannie Walker dijo que “si Caro Quintero es extraditado a Estados Unidos y es condenado y castigado aquí, eso sería un poco de justicia”.

Es probable que eso no ocurra pronto. Los abogados de Caro Quintero apelaron ante la corte -y el juez estuvo de acuerdo- para asegurarse de que pasa por todo el proceso de extradición y tiene la posibilidad de presentar las apelaciones correspondientes is es necesario. La extradición del excapo del cártel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán requirió un año.

“Tenemos esperanza”, dijo Walker. “Pero somos muy conscientes de cómo han funcionado el gobierno mexicano y el sistema judicial mexicano, en lo que concierne al caso de nuestro padre hasta ahora. De modo que tenemos esperanza, pero estamos nerviosas de que lo que ocurrió en 2013 pueda ocurrir de nuevo”, dijo, en alusión a una decisión equivocada de un tribunal de apelaciones mexicano que le permitió salir de prisión hasta su captura este mes.

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Interviews with El Vocero Hispano: Grand Rapids Police Chief Eric Winstrom

 

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